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La uña encarnada u onicocriptosis, es una patología del pie muy común entre la población, y consiste en el crecimiento anómalo de la uña provocando así que la misma se clave en la piel, produciendo dolor, hinchazón, enrojecimiento, y si no se trata, también infección.

Las uñas encarnadas se localizan más comúnmente en los primeros dedos, pero pueden aparecer en cualquiera de los dedos de los pies.

 

Causas

Existen diversas causas por las que se desarrolla esta afección:

  • Uso de calzado inadecuado y traumatismos: A veces el calzado que usamos no es el apropiado para realizar ciertas actividades, y esto provoca que golpeemos las uñas de manera Los zapatos pequeños, estrechos, y de punta dura hace que los pies estén sometidos a mucha presión y facilitan esta patología

 

  • La forma de los dedos: A veces este problema viene dado por una cuestión natural y genética. Algunas personas tendrán más predisposición a que se encarnen sus uñas debido a la forma de sus dedos. Por ello estas personas deben acudir al podólogo para realizarse una revisión y prevenir esta afección.

 

  • La causa más frecuente es el mal corte de las uñas. Cortar las esquinas de las uñas es el inicio de este problema de manera habitual, ya que esto conlleva a que crezca un pico o espícula y que posteriormente penetre en la piel, ocasionando así esta dolencia.

 

Tratamientos

En la Clínica de podología de San Isidro en el sur de Tenerife realizamos los dos tipos de tratamientos que existen:

  • Tratamiento conservador: Consiste en la retirada de la espícula clavada, que extirparemos realizando un corte en el lateral afectado. En este procedimiento podemos emplear anestesia o no, en función del caso y el umbral del dolor del paciente.

 

  • Tratamiento quirúrgico: Se trata de una intervención ambulatoria que realizaremos cuando el tratamiento conservador no haya dado los resultados esperados.
    En este caso empleamos anestesia local, retiramos la espícula desde la matriz, realizamos una quemadura química y raspado y legrado de la zona. El objetivo es que ese trozo no vuelva a crecer y no vuelva a generar molestias.

Prevención

  • Cortar las uñas correctamente. Realizar un corte recto y siguiendo la forma natural del dedo.

 

  • Utilizar un calzado adecuado. Amplio, cómodo y con buena sujeción.

 

  • Mantener una buena higiene para evitar infección, en caso de que la uña ya se haya encarnado y haya ocasionado alguna herida.

 

  • Acudir regularmente al podólogo. Si se encuentra o cree encontrarse en esta situación, póngase en manos de un especialista antes de hacerlo por su cuenta, puede agravar el problema.